La monea

PAO-UNIFICADAOriginal
Autora: Hafsa Arrabal
Adaptación: José María De Benito Saucedo, ‘Xema’
Idioma: Andaluz
Norma: PAO-UNIFICADA
* Revisado el 29/06/2026

La monea

Si aboleara la moena al aire
3ala bab allah
i cruh juera orbíate
i cara plantate frente al ehpejo’e l’arcoba con barcón.

A ca bela’e mi cabilâ desearía con mih canneh i mi sentío
que cayera’el lao n’er que yeba pendiente ende que rehcaté, por carìá,
tuh sacáih de la serranía de mi jexura
i loh dejé derretirse n’er balate de mi ehparda.

Cara, sería atrinxerâ mih manoh pazienteh i ehpertah
entre l’ehpejo
agurrío e immenso
i tu cuerpo,
por er que s’amotina mi tranquilìá.

Cara sería confíâ la razón,
el látigo
i la hákima
a la queratina’e mih manoh,
arañate loh miembroh;
la naríh, el ombrigo; suh zentroh i lejíoh,
con prezisión zirujana.

Ajozate’n lah entreñah
apagâ la lumbre n’er gasoî de mi saliba
dehpegate’r güeso’er pexo de la canne,
jinflâ con mi resueyo er globo’e tu buhto.

Cara sería leê la güena fortuna n’er tapíh de tu lomo
de mientrah que persigueh er reflejo’e mih alajah
i t’arrastrah trah su tintineo a la pérdìa’e la dezenzia.

Cruh serían lah maniyah del relóh cuarteando mi deseo.
Alicatando con su gorpe’e matriyo mi pensamiento en la otra cara’e la moena
aonde cumple penitenzia.

Cruh sería el libro empareao’n l’alazena duna casa bieja,
cuya argarabía esije que se derribe.
Si aboleara la moena al aire
3ala bab allah
A ca bela’e mi cabilâ desearía con mih canneh i mi sentío
que cayera’e lao.

Autora: Hafsa Arrabal
Idioma: Castellano/Andaluz intuitivo

La monea

Si aboleara la monéa al aire
3ala bab allah
y cruz fuera orbiáte
y cara plantate frente al espejo de la alcoba con balcón.

A cá vela de mi cavilar desearía con mis carnes y mi sentío
que cayera del canto en el que lleva pendiente ende que rescaté, por caridá,
tus sacáis de la serranía de mi jechura
y los dejé derretirse en el balate de mi esparda.

Cara, sería atrincherar mis manos pacientes y expertas
entre el espejo
aburrío e inmenso
y tu cuerpo,
por el que se amotina mi tranquilidá.

Cara sería delegar la razón,
el látigo
y la hákima
a la queratina de mis manos,
arañate los miembros;
la nariz, el ombligo; sus centros y periferias,
con precisión cirujana.

Hozate en las entrañas
apagar la lumbre en el gasoi de mi saliba
despegate el esternón de la carne,
inflar con mi aliento el globo de tu busto.

Cara sería leer la buena ventura en el tapiz de tu lomo
mientras persigues el reflejo de mis alahajas
y te arrastras tras su tintineo a la pérdida de la decencia.

Cruz serían las manillas del reloj cuarteando mi deseo.
Alicatando con su golpe de martillo mi pensamiento en la otra cara de la moneda
adonde cumple penitencia.

Cruz sería el libro emparedao en la alacena de una casa vieja,
cuya algarabía clama que se derribe.
Si aboleara la moneda al aire
3ala bab allah
A cá vela de mi cavilar desearía con mi carne y mi sentío
que cayera de canto.

Niñas contando monedas de Bartolomé Esteban Murillo (1670)